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sábado, 26 de marzo de 2011

La pata Andaluza




Érase una vez una pata llamada Andalucía que vivía en una tierra que tenía forma de piel de toro. Como era invierno y hacía frío, Andalucía decidió ir a vivir al sur, ya que unos amigos le habían contado que en ese sitio se estaba muy bien porque hacía más calorcito.

Cuando Andalucía llegó al sur, se dio cuenta de que ciertamente aquella tierra era muy agradable para vivir. Así que decidió quedarse...


No había pasado mucho tiempo cuando la pata Andalucía, un buen día puso ocho huevos.


Pasado un tiempo, tras mucho esperar, la pata Andalucía vio que sus huevos empezaban a romperse y de su interior salieron ocho hermosos patitos, a los que llamó: Sevilla, Málaga, Granada, Huelva, Jaén, Córdoba, Cádiz y Almería.

Los patitos crecieron muy felices junto a mamá pata, cantando y jugando:

Todos los patitos
Se fueron a bañar,
El más chiquitito
Se quiso quedar.
Su madre, enojada,
Le quiso pegar
Y el pobre patito
Se echó a llorar


Un buen día, cuando eran mayores, decidieron irse de viaje para descubrir tierras nuevas. Así que cogieron sus cosas y cada uno se fue en una dirección.

Todos los patitos descubrieron tierras muy ricas y hermosas, con gentes muy alegres.

Como esos sitios les gustaron decidieron poner sus nombres a aquellas tierras. Pasó el tiempo y como echaban de menos a mamá Andalucía y al resto de sus hermanos, decidieron reunirse con mamá pata para contarse las cosas tan bonitas que habían visto. Así que quedaron en casa de mamá pata el 28 de Febrero.



Pero cuando todos por fin se reunieron aquel día y se contaron sus aventuras, empezaron a pelear porque querían las cosas de sus hermanos...

Y decía Sevilla: "¡yo quiero la nieve de Granada!",

gritaba Almería: "¡yo quiero el carnaval de Cádiz!",

chillaba Huelva: "¡yo quiero las aceitunas de Jaén!",

y así siguieron peleando y peleando... hasta que mamá Andalucía dijo: "¡SILENCIO!, ¿pero qué es esto?, sois hermanos y como buenos hermanos tenéis que compartir".

Los patitos se quedaron callados por un momento y se dieron cuenta que mamá pata tenía razón, y que lo mejor que podían hacer era juntar todas las tierras en una sola región, para compartir las cosas bonitas que tenía cada una.

Como querían mucho a mamá pata Andalucía, decidieron ponerle su nombre a aquella nueva región que ellos habían creado, y además celebrar aquella feliz unión los 28 de febrero de cada año y cantaron el Himno de Andalucía.

Y para que todo el mundo supiera que aquello era Andalucía, hicieron una bandera blanca y verde muy, muy grande, para que todos pudieran verla.